miércoles 3 de febrero de 2010

La Muerte

Estad preparados porque no sabéis el día ni la hora

Nunca digas nunca jamás. Nunca estés seguro de algo. No sabes lo que puede pasar mañana, o esta misma noche, o dentro de un minuto.
Estamos solos.
En medio del universo, flotando, viendo La Tierra desde fuera. Da igual lo mucho que grites, estás solo, nadie va a oírte, ni siquiera un ligero murmullo llegará al oído de otro ser vivo.
No importa lo que hayas amado, deseado, odiado, sentido; porque todo desaparece en el momento menos pensado. Y los recuerdos siempre mienten.

martes 17 de noviembre de 2009

En la pared

Todo lo que sube también tiene que bajar

lunes 15 de junio de 2009

Princess tale

Ahí fuera brilla el sol, deslumbrándome a través del cristal de la ventana. Me pongo mi vestido azul celeste de cuento y hago círculos. Bailo la canción una y otra vez, aunque tú estés en Japón y yo sola en mi habitación. Hoy me he cansado de esperar, voy a comerme el mundo desde mi cama. Te dirijo la palabra a través de los mares pero no espero tu respuesta. Hoy sólo soy una princesa falsa en su palacio de mentira, pero no pienso en lo que puede ser o pudo haber sido. Sólo bailar en círculos...


Anata ga Ita Mori - Jyukai

domingo 14 de junio de 2009

Brahms me tortura, lenta y progresivamente. Comienzo a ver la película desde el final. Siempre nos quedará París, o un beso en do menor...
Que la polución embarre mis lágrimas en su camino hacia el cielo.

Mother - Kikujiro no Natsu OST (Joe Hisaishi)

viernes 12 de junio de 2009

Return

Es un karaoke en Tokio, el baile de una terraza de un hotel de Benidorm y mi habitación tan desordenada como siempre.
Verano.
Hoy es diferente a las demás veces. Esta noche la música es mucho más lenta que de costumbre. Es una mala canción de verano,pero me gusta. Los fantasmas femeninos desaparecen y lloro.
Hoy por primera vez es él.

Utada Hikaru - Addicted to You

sábado 2 de agosto de 2008

lunes 28 de julio de 2008

Torero con sangre


Si esto no les parece arte, échenle la culpa al animal, una bestia sin sensibilidad poética, sin inclinaciones artísticas, un bruto que no ha leído a Lorca. El torero se ha entregado a muerte. No hay más que ver su cara tumefacta, su boca enfangada, sus dientes rojos; no hay más que fijarse en la herida abierta en el pómulo, cuya belleza se cargará el médico con unos puntos de sutura. Recorran el cuerpo del artista, asómbrense ante la vocación abstracta de la sangre, que dibuja un mapa indefinido sobre el traje del matador. Vean su mano, prolongada en un sable de acero finísimo, ligeramente curvado en la punta, que pretende hundir en la carne del animal (si se deja, porque es un mansurrón, un pesado, un torpe, un gilipollas). Ahora, aléjese un poco y presten atención al conjunto. Observen cómo el torero trata de convencer al astado de que se humille y pueda atravesarlo, al objeto de terminar la faena e irse a la enfermería (el sitio donde
van los poetas cuando terminan un soneto). Reparen en la expresión carpetovetónica del hombre; en su boca fieramente abierta, mostrando los dientes en un gesto de desafío estético sin parangón (que rayos significará parangón). Vamos, mierda de toro, hijo de puta, atrévete, ten huevos, que nos están televisando. Por lo visto, hay toros que se prestan al espectáculo, que responden a las provocaciones del verdugo, que entran al trapo (nunca mejor dicho), cuando lo sensato sería no discutir. ¿De qué vas a hablar con un tío que viene dispuesto a cortarte las orejas? Pero no racionalicemos, por favor, que acabamos con la fiesta.


Juan José Millás - EPS 27 julio 2008